Ultima edición 2007-05-30 21:21:44 by RhxelJ Adiciones: esto es una prueba Editado 2007-05-24 16:28:24 by RhxelJ Canceladas: EL HOMBRE SOLOParte 1.Lauro Trevisan En el valle más profundo, en la montaña más elevada, en el aislamiento o en medio de la multitud, TÚ eres el único protagonista de tu vida. # # # # Repentinamente, la montaña se había vuelto excesivamente pequeña para la magnitud de sus pensamientos. Su mente parecía elevarse por el haz de los luminosos rayos de la claridad lunar que penetraban en la gruta, y él se puso a navegar febrilmente entre las estrellas románticas de la madrugada. Allá, afuera, el croar de las ranas le producía la emoción de las grandes sinfonías. # # # # Un día "Polé"(*) crispó su rostro, desordenó sus cabellos, sacudió el cuerpo y arrancó de las entrañas el grito de su liberación: - ¡ Soy un hombre solitario, por eso soy libre ! El grito retumbó por las cañadas, por los valles, por las cavernas y despertó a la multitud. Sin embargo la muchedumbre, alertada por el inusitado grito, replicó: - No estás solo, Pólé; nosotros estamos aquí. No eres libre, Polé, nosotros estamos aquí, ocupando los espacios que tú reclamas. (*) polé: antiguo instrumento de tortura- Polé (por connotación): Hombre que padece tortura interior(N: de la T.) Polé contrajo aún más el rostro y en la aflicción de quien rompe las cadenas en un extraordinario esfuerzo, bramó victoriosamente: - LES DEMOSTRARÉ, GUSANOS RASTREROS, QUE ESTOY SOLO Y LIBRE. . ¡ Jamás me alcanzarán ! ¡Nunca me alcanzarán ! Antes de que la multitutd pudiera insinuar cualquier gesto de réplica, Polé se lanzó a una precipitada corrida. Corrió diez días y diez noches sin detenerse. Pero, como por encanto, en cualquier lugar en que se detuviese para recuperar el aliento, se presentaba inopinadamente la gente, con ojos saltones y gestos amenazadores. Y Polé volvía a correr. Pero la gente volvía a aparecer; surgiendo de los árboles, de las casas, de los tejados, de los ríos, de los diques, de los ladrillos, de las piedras. Entonces Polé divisó la montaña más alta de la Tierra, sonrió sádicamente y lanzóse a escalar la montaña, vociferando el grito de la victoria: - Nunca más, gusanos rastreros. ¡ Nunca más ! ¡ Nunca más ! A cada grito le crecía desde las entrañas una energía impetuosa y él corría, se arrastraba, escalaba, se detenía, se ocultaba, saltaba, proseguía con furia y el ímpetu del animal salvaje. Polé, ¡ violentamente insuperable ! - ¡ Gusanos rastreros y repulsivos ! Una extraña fuerza lo impulsaba hacia adelante, como si mil demonios o mil dioses lo agarrasen por las hendiduras de la piel y lo empujasen impetuosamente. - ¡ Gusanos rastreros y repulsivos ! Con las ropas hechas trizas, chorreando sangre y con los cabellos pegajosos, Polé continuaba ascendiendo. - ¡ Nunca más ! ¡ Gusanos rastreros ! Siguió ascendiendo durante cuarenta días y cuarenta noches, con el ímpetu del tigre herido, con la voluptuosidad del lobo sobre la presa, con la desesperación del venado acosado: - ¡ Nunca más ! ¡ Gusanos rastreros ! Repentinamente, la montaña se acabó. - Al fín soy libre - gritó, irguiendo los brazos victoriosamente. Posesionado por la fascinación, como el prisionero que abandona la cárcel después de cien años trás las rejas, Polé respiró libremente y se dejó arrullar por el placer de la libertad. Se sentó sobre una piedra y habló para sí mismo: - Heme aquí, finalmente liberado de la rastrera multitud que me atormentaba y me cerraba todos los espacios vitales. Donde quiera que yo estuviese era como si un millón de ojos me comiesen vivo. Nada es más desastroso que ser observado, desnudado, disminuido, despojado y menospreciado todos los días. Nada más horrible que intentar, noche y día esconderme y verme espiado por dentro y por fuera. ¡ ah, tragedia de las tragedias !, ¡ tener que entregarme en pedazos para que los buitres humanos me devorasen vivo y me vomitasen de vuelta todo el santo día ! A ti, gusano vil y rastrero, vierto toda mi maldición: de aquí en adelante comerás el pan con el sudor de tu rostro y no del mío; darás a luz en medio de terribles dolores, tus dolores, no los míos. Tú eres mi infierno, por eso te arrojé a un albañal con desprecio. Dondequiera que yo estuviese, tú invadías y me mancillabas con tu presencia odiosa y mal intencionada. ¡¿ Demonios !? ¡ Sí, los demonios existen ! Son los próximos a mí, que - felizmente - ahora ya no están cercanos a mí. Tú que me querías devorar, fuiste lanzado lejos de mí. Nunca más te aproximarás ni siquiera a mis pies. Tus pensamientos maléficos jamás llegarán ni a mitad del camino de esta montaña. Estoy libre y solo. Nadie me robará mi paz definitiva. (Continúa) Beyota 26/07/06 EL HOMBRE SOLOParte 2.Lauro Trevisan Cansado, Polé se acostó sobre el césped, apoyó la cabeza en una piedra y se adormeció. Al despertar vió ante sí a un ermitaño, de largas vestiduras y densas barbas. - ¿ Qué haces aquí ? - preguntó el ermitaño. - Y tú, ¿ qué haces aquí robándome la intimidad con tu presencia ? - Entonces, ¿ viniste aquí para huir de los hombres ? - Vine aquí para huir de los hombres, de Dios, de la civilización de la hipocresía, del desasosiego interior, de todo. - Puedes escapar de los hombres, pero no puedes huir de Dios. Con sus ojos escudriñadores e infinitos, Él te perseguirá donde quiera que estés. Él te observará entre los árboles; Él juzgará severamente todos tus actos, por más ocultos que sean; Él analizará audazmente tu conciencia en la constante búsqueda de tus manchas. Él es el límite de tu libertad. Él renacerá más vivo aún. A Él le pagarás siempre tus deudas, con sufrimientos y dolores acrecentados. Él es el dedo en tu boca; Él es el muro ante tu libertad; Él es la amarra en tu vigor; Él es la toxina para tu sexo; Él es la fuerza contra la cual nada ni nadie puede. - ¿ Dónde está ese Dios ?. Yo lo mataré. - Está lejos y está cerca. Eleva tus ojos y, por más que ellos puedan traspasar las nubes y los cielos, jamás llegarán al pedestal de su trono dorado, en el cual Él se sienta todopoderoso, Señor de los cielos y de la tierra. Delante de Él, tú no aventajas a una lombriz insignificante, - ¡ Detesto a tu Dios ! - Mío y tuyo. Por más que lo niegues, Él siempre es tu Dios y está siempre ante ti, juzgándote en la exacta proporción de tu orgullo. - Aléjate; ya me arrebataste una hora de mi precioso sosiego. Vuelve tu boca hacia el valle y únete a aquella necia multitud. - Ya me marcho. Adios. Siento pena por ti, pues vas camino al fuego del infierno, en el cual arderás noche y día por toda la eternidad. Dicho esto, el anciano de largas barbas le volvió la espalda e inició el descenso de la montaña. Polé se levantó y pusosé a buscar un refugio para pasar la noche. Acostado, recordaba aún las palabras del ermitaño y reflexionaba: - Si Dios está más allá de las nubes, no me puede divisar. Si está allá, no está aquí; luego, yo estoy solo. Si ese Dios castiga, ya no es feliz porque el castigar requiere una acción esencialmentte repulsiva. Si Él se inquieta por mí, tampoco es feliz. Entonces lo arrojo afuera como a un muñeco inútil; lo lanzo afuera como expulsé al gentío de los valles. Exhaló hacia abajo y hacia arriba: ¡ Yo quiero estar solo y libre ! Con esas palabras, Polé se adormeció. (Continúa) Beyota 26/07/06 EL HOMBRE SOLOLauro Trevisan Al día siguiente, Polé se despertó irritado y malhumorado. Sus pies estaban hinchados y le dolían. Su rabia se proyectaba sobre las plantas, sobre los frutos, sobre el agua, sobre las flores...
Salió de la caverna con la frente torva. Una impaciencia desenfrenada lo dominaba y hasta el trinar mañanero de los pájaros llenaba su boca de maldiciones.Tropezó en la raíz de un tronco secular y lo maldijo. Subió a lo alto de un montículo para permanecer bajo el sol, pero el sol no se había hecho visible: ¡ maldijo al sol ! Se sentó junto a un árbol de jacarandá. No tenía nada que hacer. Ningún compromiso. Nadie que lo persiguiera. A pesar de ello, Polé se sentía inquieto. Sorprendido consigo mismo, se quedó inmóvil para meditar sobre el desarrollo de su drama interior. Era el actor y, al mismo tiempo, el espectador. El actor gritaba con agitación, el espectador hablaba en paz; el actor vociferaba improperios, el espectador permanecía en silencio. Era como si dos personas no se entendiesen dentro de él mismo; una lo miraba fijamente y la otra, compadecida cerraba los ojos. - Finalmente - comenzó a pensar en él - ¿ qué soy yo ? ¿ Una manada de monos descontrolados ? ¿ Una prisión para mí mismo ? ¿ Dónde está la libertad que vine a buscar, aquí en la montaña, si la muchedumbre ha logrado entrar dentro de mí y me acompaña ? ¿ No estoy sintiendo ahora lo que sentía en el valle ? ¡ Oh, desgracia de las desgracias ! el infierno me acompaña siempre. El infierno no está en el otro, está en mí mismo. ¡ Maldito descubrimiento ! Y Polé se levantó de un salto y empezó a hechar pestes, furiosamente, contra el gentío del valle, contra el Dios tirano, y contra sí mismo. ¡ Maldición ! ¡ Maldición ! ¡ Maldición ! Agotado, agobiado, vencido, se dejó caer al suelo como una bolsa vacía y deseó morir. Se adormeció. Y quiso permanecer por toda la eternidad bajo la inconsciencia del sueño, pero lo suyo le volvió a aparecer en sueños, martirizándolo con fantasmas y dragones de ochocientas colas de fuego. Las pesadillas lo consumían. Cuando despertó, no sabía decir cuantas noches y cuantos días había quedado dormido. Ajustó el cordón de sus botines y salió a caminar desorientado. Al atardecer, llegó a un lago de límpidas y azules aguas. Se aproximó al agua y vio, sorprendido, su cuerpo abatido y su rostro arrugado y severo proyectados en el agua. Observó su propia figura y no se reconoció. Enderezó el cuerpo y sonrió; la imagen también enderezó el cuerpo y sonrió. Hizo un gesto de cariño; la imagen también lo hizo. Iluminó sus ojos con amor, a la imagen también se le iluminaron de amor los ojos. Polé descubrió que todo era interesante y se sentó en el césped a meditar: - Yo puedo cambiar mi imagen. Yo puedo crear la imagen que yo quiero. Así como tengo el poder de transformar mi figura exterior, también debo poseer el poder para reformar mi imagen interior. La imagen que yo creo en la mente comienza a existir dentro y fuera de mí. Si yo creo imágenes severas y malhumoradas, yo soy la respuesta real y el resultado de esas imágenes. No era el trinar de las aves el que me irritaba, sino la representación irritante, que yo ideaba del trinar de los pájaros, lo que me exasperaba. Porqué alguien puede crear para sí un símbolo agradable del trinar de las aves y sentirse bien siempre que oiga el trinar de los pájaros. Polé se encaminó nuevamente hasta el agua azul del lago e hizo monerías irritantes. Su imagen reaccionó de inmediato, hiriendo la limpidez de las aguas con una mueca idénticamente odiosa. Suavisó, entonces, su rostro y exclamó con toda la ternura de su corazón: " Yo te amo ". Contempló, con agrado, la imagen que reflejaba un estado de amor y percibió que el silencio de las aguas repetía dulcemente " Yo te amo". Se sentó, entonces, sobre la hierba y pensó: - El amor y el odio existen dentro de mí. Yo soy el cielo y el infierno para mí mismo. ¿ Quién me envía al cielo ? Se irguió de un salto, como un tigre azuzado y gritó: - ¡ YO ! Volvió a preguntarse: - ¿ Quién me envía al infierno ? Y gritó con más fuerza aún: - ¡ YO ! Crispó las manos, se inquietó y su nuevo grito retumbó por el universo: - Yo soy el Dios de mí mismo. Yo me formo el cielo y yo establezco mi infierno. La sangre volvió a fluir con más calma y Polé se sentó nuevamente. Surgió en su cuadro mental la figura del ermitaño y comenzó a pensar en el Dios del eremita: - Es más fácil encontrar a Dios dentro de mí que más allá de las nubes. En realidad yo no soy Dios, es Dios quien está dentro de mí. Dios y el Bien sólo pueden ser unívocos, por consiguiente no puede existir en Él los sentimientos de castigo, de penas, de venganzas, de imperfecciones, pues el castigo, la pena y la verguenza son proyecciones negativas y la imperfección es privación. Dios sólo puede ser el Bien. Nada más que el Bien. Yo también deseo ser el Bien. La diferencia está en que Él ya lo es y yo deseo serlo. Si yo anhelo serlo, es porque existe la imagen del bien dentro de mí, por lo tanto Dios existe en mí, pero me deja ser yo mismo.¡ Oh, maravilla de las maravillas ! ¡ OH, suerte de las suertes ! Polé experimentó una una indefinible sensación de bienestar, como jamás había sentido. La embriagante ternura de la puesta de sol lo envolvió y, por primera vez, lloró por amor. Eran lágrimas y sonrisas iluminadas por la dorada claridad del sol. Esa noche, a Polé le fue difícil adormecerse. Había mucho en que pensar. Un mundo nuevo se revelaba ante sus ojos. De repente la montaña se volvía demasiado pequeña para el tamaño de sus pensamientos. Su mente parecía ascender por el haz de luminosos rayos de la claridad lunar, que penetraba en la caverna, y él se puso a navegar febrilmente entre las románticas estrellas de la madrugada. Allá afuera, el croar de las ranas le producía la emoción de las grandes sinfonías. Cuando el sueño lo dominó, los sueños habían llenado de arco iris su mundo subconciente. Y se puso a viajar por las estrellas, por las nubes, por las montañas, por las aguas, por encima de las muchedumbres del valle, que yacía serenamente adormecida, y se sintió inmerso en la misteriosa inmensidad del infinito. Recordó - una vez más - al ermitaño que le había hablado de un Dios represivo, vengativo y amedrentador. Y pensó: - Si Dios es la perfección, en nada pueden alterarlo mis rebeldías, por eso el castigar no es una actividad de su ser. Soy yo, por consiguiente, el autor de mí mismo y me manifiesto por medio de la fuerza vital que me otorgó el primer impulso, cuyo origen me trasciende. Yo soy superior a lo que soy. Y observo que mis dimensiones se expanden tanto que llenan por completo todos los ámbitos del universo. Yo soy el universo. El universo es mi medida. Al días siguiente, Polé sintió el inmenso deseo de descender de la montaña. Sereno como un lago, alegre como los pájaros, cautivante como las flores recién abiertas, fue descendiendo hasta el valle. Al aproximarse a la multitud, experimentó la extraña sensación del que se había ausentado por millones de años. La multitud era diferente. Los hombres eran diferentes. Las personas se manifestaban con gesto de buena voluntad y de bienvenida. Los rostros reflejaban bondad y los ojos le brindaban amor. Polé bendijo el milagro universal. Las personas se hallaban como él. Bien dispuestas como él. Afectuosas como él. Sensibles como él. Benévolas como él. Él se había transformado. La multitud había cambiado. Porque él pertenecía a la multitud. Beyota 26/07/06 Hola, ¡¡ Por fín algo !!, Saludos. Beyota. 26/07/06 Apreciado Rhxelj, qué te anda pasando ? Saludos. Beyota. 06/08/06 Hola. ¿Cómo andan las cosas? ¿Cómo estás? ¿Crees realmente que en algún momento podremos continuar con todo esto? Saludos.
Hola!!!!!!!!!!!!!!! Apreciado Rhxelj, aún respiras? Beyota. 28/09/06 si es así respóndeme. saludos . Beyota
22/05/0616/12/06 Editado 2007-05-24 14:16:13 by RhxelJ Canceladas: Hola, Si aun sobrevivo, y recibi las imágenes. Estuve estudiando (por que rendia el 2do parcial el dia viernes creo que me fue bien) por eso no le pude dedicar mucho tiempo de echo casi ni me conecte mas que para chequear los correos del trabajo. Espero ponerme al dia esta semana Saludos Rhxelj Me alegra que estés sobreviviendo, y doblemente me alegra que hayas rendido el parcial y que te fue bien. Te cuento que yo también estoy en plena tarea de mudanzas, me vuelvo para nuestra Argentina querida. Por eso también le estoy dedicando muy poco tiempo a todo lo que sea wiki. pero me haré de un poco de tiempo y te envío alguito. Saludos. 24/05/06 Hola bienvenida entonces de vuelta. Y que esta mudanza sea probechosa. Estare esperando tus aportes. Saludos y que salga todo bien con la mudanza . Por experiencia propia se que es todo un tema reacomodarse. rhxelj 26/05/06 Hola !!!, cómo estás ?, desde el lunes 5 de junio soy de nuevo totalmente Argentina, tengo un desastre total en toda la casa. Ya me organizaré y continuaré colaborando . Saludos. 08/06/06 Hola; hola; espero y deseo que estés bien. Me place saludarte y decirte que desde el lunes, estaré de nuevo haciendo pequeños aportes para "DETUTAIOM". Ya llegó el bebé ? Buen fin de semana. Saludos. 14/07/06 Hola, que tal si estoy bien y el bebe si todo sale bien como hasta ahora lo esperamos para el 1 de octubre. Como te habras dado cuenta desde que no escribis la pagina quedo estancada (sos el motor de este sitio). este viernes entro en vacaciones por una semana. Bueno espero te encuentres bien y la mudanza te haya hecho bien. Saludos rhxelj 17/07/06 Editado 2007-05-24 14:14:38 by RhxelJ Adiciones: Leídos | 2005 | 2006 Páginas Amigas Hola, Si aun sobrevivo, y recibi las imágenes. Estuve estudiando (por que rendia el 2do parcial el dia viernes creo que me fue bien) por eso no le pude dedicar mucho tiempo de echo casi ni me conecte mas que para chequear los correos del trabajo. Espero ponerme al dia esta semana Saludos Rhxelj 22/05/06 Me alegra que estés sobreviviendo, y doblemente me alegra que hayas rendido el parcial y que te fue bien. Te cuento que yo también estoy en plena tarea de mudanzas, me vuelvo para nuestra Argentina querida. Por eso también le estoy dedicando muy poco tiempo a todo lo que sea wiki. pero me haré de un poco de tiempo y te envío alguito. Saludos. Beyota. 24/05/06 Hola bienvenida entonces de vuelta. Y que esta mudanza sea probechosa. Estare esperando tus aportes. Saludos y que salga todo bien con la mudanza . Por experiencia propia se que es todo un tema reacomodarse. rhxelj 26/05/06 Hola !!!, cómo estás ?, desde el lunes 5 de junio soy de nuevo totalmente Argentina, tengo un desastre total en toda la casa. Ya me organizaré y continuaré colaborando . Saludos. Beyota. 08/06/06 Hola; hola; espero y deseo que estés bien. Me place saludarte y decirte que desde el lunes, estaré de nuevo haciendo pequeños aportes para "DETUTAIOM". Ya llegó el bebé ? Buen fin de semana. Saludos. Beyota. 14/07/06 Hola, que tal si estoy bien y el bebe si todo sale bien como hasta ahora lo esperamos para el 1 de octubre. Como te habras dado cuenta desde que no escribis la pagina quedo estancada (sos el motor de este sitio). este viernes entro en vacaciones por una semana. Bueno espero te encuentres bien y la mudanza te haya hecho bien. Saludos rhxelj 17/07/06 EL HOMBRE SOLOLauro Trevisan En el valle más profundo, en la montaña más elevada, en el aislamiento o en medio de la multitud, TÚ eres el único protagonista de tu vida. # # # # Repentinamente, la montaña se había vuelto excesivamente pequeña para la magnitud de sus pensamientos. Su mente parecía elevarse por el haz de los luminosos rayos de la claridad lunar que penetraban en la gruta, y él se puso a navegar febrilmente entre las estrellas románticas de la madrugada. Allá, afuera, el croar de las ranas le producía la emoción de las grandes sinfonías. # # # # Un día "Polé"(*) crispó su rostro, desordenó sus cabellos, sacudió el cuerpo y arrancó de las entrañas el grito de su liberación: - ¡ Soy un hombre solitario, por eso soy libre ! El grito retumbó por las cañadas, por los valles, por las cavernas y despertó a la multitud. Sin embargo la muchedumbre, alertada por el inusitado grito, replicó: - No estás solo, Pólé; nosotros estamos aquí. No eres libre, Polé, nosotros estamos aquí, ocupando los espacios que tú reclamas. (*) polé: antiguo instrumento de tortura- Polé (por connotación): Hombre que padece tortura interior(N: de la T.) Polé contrajo aún más el rostro y en la aflicción de quien rompe las cadenas en un extraordinario esfuerzo, bramó victoriosamente: - LES DEMOSTRARÉ, GUSANOS RASTREROS, QUE ESTOY SOLO Y LIBRE. . ¡ Jamás me alcanzarán ! ¡Nunca me alcanzarán ! Antes de que la multitutd pudiera insinuar cualquier gesto de réplica, Polé se lanzó a una precipitada corrida. Corrió diez días y diez noches sin detenerse. Pero, como por encanto, en cualquier lugar en que se detuviese para recuperar el aliento, se presentaba inopinadamente la gente, con ojos saltones y gestos amenazadores. Y Polé volvía a correr. Pero la gente volvía a aparecer; surgiendo de los árboles, de las casas, de los tejados, de los ríos, de los diques, de los ladrillos, de las piedras. Entonces Polé divisó la montaña más alta de la Tierra, sonrió sádicamente y lanzóse a escalar la montaña, vociferando el grito de la victoria: - Nunca más, gusanos rastreros. ¡ Nunca más ! ¡ Nunca más ! A cada grito le crecía desde las entrañas una energía impetuosa y él corría, se arrastraba, escalaba, se detenía, se ocultaba, saltaba, proseguía con furia y el ímpetu del animal salvaje. Polé, ¡ violentamente insuperable ! - ¡ Gusanos rastreros y repulsivos ! Una extraña fuerza lo impulsaba hacia adelante, como si mil demonios o mil dioses lo agarrasen por las hendiduras de la piel y lo empujasen impetuosamente. - ¡ Gusanos rastreros y repulsivos ! Con las ropas hechas trizas, chorreando sangre y con los cabellos pegajosos, Polé continuaba ascendiendo. - ¡ Nunca más ! ¡ Gusanos rastreros ! Siguió ascendiendo durante cuarenta días y cuarenta noches, con el ímpetu del tigre herido, con la voluptuosidad del lobo sobre la presa, con la desesperación del venado acosado: - ¡ Nunca más ! ¡ Gusanos rastreros ! Repentinamente, la montaña se acabó. - Al fín soy libre - gritó, irguiendo los brazos victoriosamente. Posesionado por la fascinación, como el prisionero que abandona la cárcel después de cien años trás las rejas, Polé respiró libremente y se dejó arrullar por el placer de la libertad. Se sentó sobre una piedra y habló para sí mismo: - Heme aquí, finalmente liberado de la rastrera multitud que me atormentaba y me cerraba todos los espacios vitales. Donde quiera que yo estuviese era como si un millón de ojos me comiesen vivo. Nada es más desastroso que ser observado, desnudado, disminuido, despojado y menospreciado todos los días. Nada más horrible que intentar, noche y día esconderme y verme espiado por dentro y por fuera. ¡ ah, tragedia de las tragedias !, ¡ tener que entregarme en pedazos para que los buitres humanos me devorasen vivo y me vomitasen de vuelta todo el santo día ! A ti, gusano vil y rastrero, vierto toda mi maldición: de aquí en adelante comerás el pan con el sudor de tu rostro y no del mío; darás a luz en medio de terribles dolores, tus dolores, no los míos. Tú eres mi infierno, por eso te arrojé a un albañal con desprecio. Dondequiera que yo estuviese, tú invadías y me mancillabas con tu presencia odiosa y mal intencionada. ¡¿ Demonios !? ¡ Sí, los demonios existen ! Son los próximos a mí, que - felizmente - ahora ya no están cercanos a mí. Tú que me querías devorar, fuiste lanzado lejos de mí. Nunca más te aproximarás ni siquiera a mis pies. Tus pensamientos maléficos jamás llegarán ni a mitad del camino de esta montaña. Estoy libre y solo. Nadie me robará mi paz definitiva. (Continúa) Beyota 26/07/06 EL HOMBRE SOLOParte 2.Lauro Trevisan Cansado, Polé se acostó sobre el césped, apoyó la cabeza en una piedra y se adormeció. Al despertar vió ante sí a un ermitaño, de largas vestiduras y densas barbas. - ¿ Qué haces aquí ? - preguntó el ermitaño. - Y tú, ¿ qué haces aquí robándome la intimidad con tu presencia ? - Entonces, ¿ viniste aquí para huir de los hombres ? - Vine aquí para huir de los hombres, de Dios, de la civilización de la hipocresía, del desasosiego interior, de todo. - Puedes escapar de los hombres, pero no puedes huir de Dios. Con sus ojos escudriñadores e infinitos, Él te perseguirá donde quiera que estés. Él te observará entre los árboles; Él juzgará severamente todos tus actos, por más ocultos que sean; Él analizará audazmente tu conciencia en la constante búsqueda de tus manchas. Él es el límite de tu libertad. Él renacerá más vivo aún. A Él le pagarás siempre tus deudas, con sufrimientos y dolores acrecentados. Él es el dedo en tu boca; Él es el muro ante tu libertad; Él es la amarra en tu vigor; Él es la toxina para tu sexo; Él es la fuerza contra la cual nada ni nadie puede. - ¿ Dónde está ese Dios ?. Yo lo mataré. - Está lejos y está cerca. Eleva tus ojos y, por más que ellos puedan traspasar las nubes y los cielos, jamás llegarán al pedestal de su trono dorado, en el cual Él se sienta todopoderoso, Señor de los cielos y de la tierra. Delante de Él, tú no aventajas a una lombriz insignificante, - ¡ Detesto a tu Dios ! - Mío y tuyo. Por más que lo niegues, Él siempre es tu Dios y está siempre ante ti, juzgándote en la exacta proporción de tu orgullo. - Aléjate; ya me arrebataste una hora de mi precioso sosiego. Vuelve tu boca hacia el valle y únete a aquella necia multitud. - Ya me marcho. Adios. Siento pena por ti, pues vas camino al fuego del infierno, en el cual arderás noche y día por toda la eternidad. Dicho esto, el anciano de largas barbas le volvió la espalda e inició el descenso de la montaña. Polé se levantó y pusosé a buscar un refugio para pasar la noche. Acostado, recordaba aún las palabras del ermitaño y reflexionaba: - Si Dios está más allá de las nubes, no me puede divisar. Si está allá, no está aquí; luego, yo estoy solo. Si ese Dios castiga, ya no es feliz porque el castigar requiere una acción esencialmentte repulsiva. Si Él se inquieta por mí, tampoco es feliz. Entonces lo arrojo afuera como a un muñeco inútil; lo lanzo afuera como expulsé al gentío de los valles. Exhaló hacia abajo y hacia arriba: ¡ Yo quiero estar solo y libre ! Con esas palabras, Polé se adormeció. (Continúa) Beyota 26/07/06 EL HOMBRE SOLOLauro Trevisan Al día siguiente, Polé se despertó irritado y malhumorado. Sus pies estaban hinchados y le dolían. Su rabia se proyectaba sobre las plantas, sobre los frutos, sobre el agua, sobre las flores...
Salió de la caverna con la frente torva. Una impaciencia desenfrenada lo dominaba y hasta el trinar mañanero de los pájaros llenaba su boca de maldiciones.Tropezó en la raíz de un tronco secular y lo maldijo. Subió a lo alto de un montículo para permanecer bajo el sol, pero el sol no se había hecho visible: ¡ maldijo al sol ! Se sentó junto a un árbol de jacarandá. No tenía nada que hacer. Ningún compromiso. Nadie que lo persiguiera. A pesar de ello, Polé se sentía inquieto. Sorprendido consigo mismo, se quedó inmóvil para meditar sobre el desarrollo de su drama interior. Era el actor y, al mismo tiempo, el espectador. El actor gritaba con agitación, el espectador hablaba en paz; el actor vociferaba improperios, el espectador permanecía en silencio. Era como si dos personas no se entendiesen dentro de él mismo; una lo miraba fijamente y la otra, compadecida cerraba los ojos. - Finalmente - comenzó a pensar en él - ¿ qué soy yo ? ¿ Una manada de monos descontrolados ? ¿ Una prisión para mí mismo ? ¿ Dónde está la libertad que vine a buscar, aquí en la montaña, si la muchedumbre ha logrado entrar dentro de mí y me acompaña ? ¿ No estoy sintiendo ahora lo que sentía en el valle ? ¡ Oh, desgracia de las desgracias ! el infierno me acompaña siempre. El infierno no está en el otro, está en mí mismo. ¡ Maldito descubrimiento ! Y Polé se levantó de un salto y empezó a hechar pestes, furiosamente, contra el gentío del valle, contra el Dios tirano, y contra sí mismo. ¡ Maldición ! ¡ Maldición ! ¡ Maldición ! Agotado, agobiado, vencido, se dejó caer al suelo como una bolsa vacía y deseó morir. Se adormeció. Y quiso permanecer por toda la eternidad bajo la inconsciencia del sueño, pero lo suyo le volvió a aparecer en sueños, martirizándolo con fantasmas y dragones de ochocientas colas de fuego. Las pesadillas lo consumían. Cuando despertó, no sabía decir cuantas noches y cuantos días había quedado dormido. Ajustó el cordón de sus botines y salió a caminar desorientado. Al atardecer, llegó a un lago de límpidas y azules aguas. Se aproximó al agua y vio, sorprendido, su cuerpo abatido y su rostro arrugado y severo proyectados en el agua. Observó su propia figura y no se reconoció. Enderezó el cuerpo y sonrió; la imagen también enderezó el cuerpo y sonrió. Hizo un gesto de cariño; la imagen también lo hizo. Iluminó sus ojos con amor, a la imagen también se le iluminaron de amor los ojos. Polé descubrió que todo era interesante y se sentó en el césped a meditar: - Yo puedo cambiar mi imagen. Yo puedo crear la imagen que yo quiero. Así como tengo el poder de transformar mi figura exterior, también debo poseer el poder para reformar mi imagen interior. La imagen que yo creo en la mente comienza a existir dentro y fuera de mí. Si yo creo imágenes severas y malhumoradas, yo soy la respuesta real y el resultado de esas imágenes. No era el trinar de las aves el que me irritaba, sino la representación irritante, que yo ideaba del trinar de los pájaros, lo que me exasperaba. Porqué alguien puede crear para sí un símbolo agradable del trinar de las aves y sentirse bien siempre que oiga el trinar de los pájaros. Polé se encaminó nuevamente hasta el agua azul del lago e hizo monerías irritantes. Su imagen reaccionó de inmediato, hiriendo la limpidez de las aguas con una mueca idénticamente odiosa. Suavisó, entonces, su rostro y exclamó con toda la ternura de su corazón: " Yo te amo ". Contempló, con agrado, la imagen que reflejaba un estado de amor y percibió que el silencio de las aguas repetía dulcemente " Yo te amo". Se sentó, entonces, sobre la hierba y pensó: - El amor y el odio existen dentro de mí. Yo soy el cielo y el infierno para mí mismo. ¿ Quién me envía al cielo ? Se irguió de un salto, como un tigre azuzado y gritó: - ¡ YO ! Volvió a preguntarse: - ¿ Quién me envía al infierno ? Y gritó con más fuerza aún: - ¡ YO ! Crispó las manos, se inquietó y su nuevo grito retumbó por el universo: - Yo soy el Dios de mí mismo. Yo me formo el cielo y yo establezco mi infierno. La sangre volvió a fluir con más calma y Polé se sentó nuevamente. Surgió en su cuadro mental la figura del ermitaño y comenzó a pensar en el Dios del eremita: - Es más fácil encontrar a Dios dentro de mí que más allá de las nubes. En realidad yo no soy Dios, es Dios quien está dentro de mí. Dios y el Bien sólo pueden ser unívocos, por consiguiente no puede existir en Él los sentimientos de castigo, de penas, de venganzas, de imperfecciones, pues el castigo, la pena y la verguenza son proyecciones negativas y la imperfección es privación. Dios sólo puede ser el Bien. Nada más que el Bien. Yo también deseo ser el Bien. La diferencia está en que Él ya lo es y yo deseo serlo. Si yo anhelo serlo, es porque existe la imagen del bien dentro de mí, por lo tanto Dios existe en mí, pero me deja ser yo mismo.¡ Oh, maravilla de las maravillas ! ¡ OH, suerte de las suertes ! Polé experimentó una una indefinible sensación de bienestar, como jamás había sentido. La embriagante ternura de la puesta de sol lo envolvió y, por primera vez, lloró por amor. Eran lágrimas y sonrisas iluminadas por la dorada claridad del sol. Esa noche, a Polé le fue difícil adormecerse. Había mucho en que pensar. Un mundo nuevo se revelaba ante sus ojos. De repente la montaña se volvía demasiado pequeña para el tamaño de sus pensamientos. Su mente parecía ascender por el haz de luminosos rayos de la claridad lunar, que penetraba en la caverna, y él se puso a navegar febrilmente entre las románticas estrellas de la madrugada. Allá afuera, el croar de las ranas le producía la emoción de las grandes sinfonías. Cuando el sueño lo dominó, los sueños habían llenado de arco iris su mundo subconciente. Y se puso a viajar por las estrellas, por las nubes, por las montañas, por las aguas, por encima de las muchedumbres del valle, que yacía serenamente adormecida, y se sintió inmerso en la misteriosa inmensidad del infinito. Recordó - una vez más - al ermitaño que le había hablado de un Dios represivo, vengativo y amedrentador. Y pensó: - Si Dios es la perfección, en nada pueden alterarlo mis rebeldías, por eso el castigar no es una actividad de su ser. Soy yo, por consiguiente, el autor de mí mismo y me manifiesto por medio de la fuerza vital que me otorgó el primer impulso, cuyo origen me trasciende. Yo soy superior a lo que soy. Y observo que mis dimensiones se expanden tanto que llenan por completo todos los ámbitos del universo. Yo soy el universo. El universo es mi medida. Al días siguiente, Polé sintió el inmenso deseo de descender de la montaña. Sereno como un lago, alegre como los pájaros, cautivante como las flores recién abiertas, fue descendiendo hasta el valle. Al aproximarse a la multitud, experimentó la extraña sensación del que se había ausentado por millones de años. La multitud era diferente. Los hombres eran diferentes. Las personas se manifestaban con gesto de buena voluntad y de bienvenida. Los rostros reflejaban bondad y los ojos le brindaban amor. Polé bendijo el milagro universal. Las personas se hallaban como él. Bien dispuestas como él. Afectuosas como él. Sensibles como él. Benévolas como él. Él se había transformado. La multitud había cambiado. Porque él pertenecía a la multitud. Beyota 26/07/06 Hola, ¡¡ Por fín algo !!, Saludos. Beyota. 26/07/06 Apreciado Rhxelj, qué te anda pasando ? Saludos. Beyota. 06/08/06 Hola. ¿Cómo andan las cosas? ¿Cómo estás? ¿Crees realmente que en algún momento podremos continuar con todo esto? Saludos.
Hola!!!!!!!!!!!!!!! Apreciado Rhxelj, aún respiras? Beyota. 28/09/06 si es así respóndeme. saludos . Beyota
Leídos16/12/06 Canceladas: Leídos Editado 2005-11-04 15:18:09 by RhxelJ Adiciones: Canceladas: Editado 2005-10-31 20:09:06 by RhxelJ Sin difrencias. Editado 2005-10-31 20:08:09 by RhxelJ Adiciones: inicio-->Colaboradores inicio-->Colaboradores Canceladas: BeyotA inicio La primera versión conocida de esta página tiene fecha 2005-09-15 16:51:50 by RhxelJ [] Page view: BeyotAinicio |